En este audiocurso aprenderemos a educar a hijos o alumnos acerca del dinero y las finanzas. Qué es, cómo funciona, cómo usarlo, y cómo contárselo.

Existe una curiosa paradoja respecto de las finanzas en las familias: son un tabú. No se habla del tema. Los niños no saben cuánto cobran sus padres, ni cuánto pagan de luz o de alquiler, ni si llegan o no a fin de mes, si ahorran o si invierten, ni cómo toman sus decisiones relacionadas con las finanzas. Algunos ni siquiera saben cómo ganan dinero sus padres (creen que, simplemente, lo sacan de la cartera o del cajero automático), ni que hay que pagar para tener una casa o para tener luz y conexión a internet. No se habla por inseguridad o por protegerles, porque no son “cosas de niños”. 

Para poder escuchar este audiocurso y a todos los demás, puedes suscribirte a través de este enlace.

Y sin embargo hablamos -y mucho- de lo que creemos -casi siempre erróneamente- sobre el dinero. Decimos cosas como que “es mejor ser pobre pero honrado” o que el dinero “sólo trae problemas” y que “es muy difícil de ganar”; y cuando el niño nos pide que le compremos algo le decimos que no, que no tenemos dinero o que es demasiado caro. O a veces le decimos que sí y otras veces le decimos que no, de modo que el niño nunca sabe a qué atenerse. 

Así que los niños crecen con la idea de que de dinero no se habla y, sin embargo, ven lo que hacemos, escuchan lo que decimos y perciben lo que sentimos. Con ello, les transmitimos nuestras creencias, a menudo erróneas y limitantes, y fomentamos que acaben adquiriendo nuestros mismo hábitos, generalmente nefastos. 

Ésa es la “educación financiera” que les damos. Probablemente la misma que recibimos nosotros de nuestros padres, aderezada con nuestra experiencia directa y con las creencias colectivas de la época en que vivimos. 

Por lo tanto, el paso previo a educar activamente y de manera consciente a tus hijos es educarte a ti mismo primero. ¿Empezamos?